• Alexander Vera Ariza

Tribunal Superior de Bogotá niega tutela que buscaba prohibir el uso de la Venom


Debido al incremento de los casos de abuso policial en el marco del paro nacional, la concejal de Bogotá Heidy Sánchez interpuso la acción de tutela para exigir el no uso del dispositivo ESMAD (artefacto que se usa generalmente en la parte alta de las tanquetas y que lanza hasta 12 aturdidoras y gases lacrimógenos) tras considerar que los derechos fundamentales a la manifestación, reunión pública, participación ciudadana, vida, integridad personal, debido proceso y libertad de expresión, fueron vulnerados.

Así como en la ciudad de Popayán, donde un juez le prohibió al ESMAD usar el dispositivo VENOM, la concejal esperaba una respuesta similar en la capital del país. Sin embargo, el Tribunal Superior de Bogotá negó la tutela, lo que en otras palabras le da vía libre a la Policía para continuar usándolo.

Aunque para el tribunal es prioritario proteger el derecho a la protesta, advierte que la misma no puede afectar los derechos fundamentales del resto de los ciudadanos, y en esos casos, el ESMAD tiene la potestad de dispersar los plantones y hacer uso de sus armas.

Su protección tiene lugar en cuanto sea tal: una manifestación pública y pacífica, por lo que no se entendería que se resguarde cuando eventualmente abandona tal carácter y entra en flagrante choque con la convivencia ciudadanía y los derechos ajenos”, señala el fallo.

El Tribunal insistió en que aunque la exigencia de los ciudadanos es válida, en el sentido de proteger su derecho a la protesta, quienes radicaron la acción de tutela, en este caso la concejal Heidy, no tuvo en cuenta que en las movilizaciones que se adelantaron estuvieron presentes la fuerza pública y otras entidades pendientes de la protección de los derechos.

Mientras que, como se vio en las explicaciones recibidas de las accionadas, en uno y otro caso su accionar, aún en ejercicio de la fuerza -el cual se halla estricta y minuciosamente reglado- fue custodiado y vigilado por otras entidades que tienen como misión esencial velar por la indemnidad de los derechos humanos, verificado el cumplimiento de protocolos de forma previa, concomitante y posterior”, afirma el tribunal.

Además señalan que el uso del Venom es legal y hace parte de las armas no letales bajo control de la Policía, además tiene vigilancia permanente de autoridades de control, por lo que es a dichas entidades a quien deben dirigir la queja que la concejal de Bogotá convirtió en tutela.

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